Mitos sobre la meditación

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Me encanta compartir la práctica y mi experiencia sobre la meditación. Es todo un camino de aprendizaje y los primeros pasos son importantísimos. En el último año, he podido aprofundar esta práctica, y como algunos quizás saben, al inicio no fue fácil. Ni podía quedarme sentada 10 minutos porque estaba incómoda y empezaba a moverme. Hablando con varias personas, me di cuenta que muchos me decían lo mismo sobre la meditación… entonces, aquí van 3 mitos que romperemos sobre esta práctica

 

#1: No tengo tiempo para meditar.
Eso es interesante, y también totalmente falso. Creo que nuestras prioridades tienen que ordenarse. Todos tenemos tiempo de colgar fotos en las redes sociales, o mirar sin fin las historias de Instagram, o buscar GIFs y videos chistosos. Tenemos tiempo de volver a ver una película que nos gustó, o nuestra serie preferida. Otros, quizás se enfocan en el trabajo, y los deportes. Y todo esto ESTA BIEN. No debes sentirte culpable porque haces las cosas que te gustan y que te hacen feliz, y sobre todo, no deberías dejarlas para meditar. También, no tienes que meditar durante horas infinitas. Solo al darte estos 5 minutos de respiración y introspección te harán sentir mejor. Con el tiempo, puedes ir aumentando la duración de tus sesiones. Estudios han demostrado que 20-25 minutos al día de meditación te darán una multitud de beneficios. Además, a largo plazo, te va a dar más tiempo, porque tu habilidad en enfocarte, concentrarte, y de claridad aumentarán.

 #2: No puedo meditar porque mi mente no puede ir en blanco. 
Muchos ni siquiera quieren probar la meditación porque creen que el objetivo es de tener la mente en blanco. En realidad, esto es algo que muy pocos pueden hacer porque es muy difícil, y no es el objetivo. Tratar con demasiados esfuerzos de eliminar a nuestros pensamientos se vuelve un tarea frustrante y estresante, trayendo más bulla a la mente. La meditación es difícil para muchos porque justamente tratamos demasiado fuerte en concentrarnos y sobresalir el ejercicio. Lo que queremos hacer durante la meditación es mantener nuestro enfoque en nuestra respiración, nuestras sensaciones, o en una visualisación. Aunque pensamientos VAN a aparecer, entrenamos a la mente de notar que estamos teniendo pensamientos, y volver a traerla en nuestro enfoque. Sólo esto, ya es un gran paso hacía adelante.

#3: No puedo sentarme con las piernas cruzadas sin moverme. 
La meditación no tiene que ser como la foto típica de una persona sentada con las piernas cruzadas en una cueva alejada y que parece súper zen. Una mala postura incómoda no va a ayudar a tu práctica y tu experiencia, eso es cierto. Para poder disfrutar de la meditación, tienes que sentarte cómodo y para cada persona esa postura puede ser muy diferente. Si sentarte con las piernas cruzadas es incómodo, entonces trata de sentarte en las rodillas, o sobre una silla. Usa cojines o bloques para elevar tus caderas para que estén más altas que tus rodillas. De esta manera, tu espalda podrá quedarse más recta y con menos esfuerzos. Encontrando tu postura sentada es básico para meditar.

¿Qué otras impresiones tienes sobre la meditación que te impide probar? Compártelas con nosotros, para poder romper más mitos!

Artículo original: https://daniahabib.wordpress.com/2018/01/22/meditation-myths/

 

 

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