Filosofía

Yoguis del siglo XXI / XXI century yoguis

Últimamente me he preguntado qué significa ser yogui en estos tiempos tan acelerados. A veces leer las lecturas sagradas puede resultar desalentador pero siempre trato de recordar que los contextos han cambiado y que uno debe adaptar las enseñanzas al momento presente porque es lógico que un yogui de hace 2000 años no puede ser igual a uno de hoy. A veces me río cuando pienso que quizás Buddha o Jesús pudieron iluminarse porque no tenían ni Facebook ni instagram… Pero no estamos separados de ellos y creo que compartimos un mismo objetivo y ese es conocer y compartir el amor, porque entendemos que la experiencia en la tierra trae mucho sufrimiento y el esfuerzo que tenemos que hacer es para ACEPTARLO y transformarlo en otra cosa. Llámalo amor, llámalo compasión, llámalo iluminación.
Creo que como yoguis lo primero es aceptar que no somos perfectos y que por el contrario somos tan orgánicos y ambiguos como todo lo que gira y se mueve. Eso lo encuentro muy hermoso y humano. Hay que aceptar que no tenemos las respuestas porque en definitiva es mejor saber que nada sabes antes de creer que sabes.

 

Debemos, como seres humanos, enseñar a pasear por las profundidades, los miedos y los valles más oscuros bajo las montañas. Debemos enseñar a enfrentar las miserias humanas como la envidia, la ignorancia, la ambición y el odio. Pero también hay que enseñar a pasear por las cumbres mas altas y observar los cielos sin nubes. Siempre paseando, haciendo especial enfoque en el observador sin identificaciones. Es muy valioso enseñar a contemplar el presente para aprender a vivirlo desde una experiencia en forma humana y también aprender a reconocer que somos mucho más que simple materia. 

El contexto de hoy a cambiado mucho de lo que fue la época de Buddha o Jesús. Hoy tenemos información llegando a nosotros a cada momento. Todo está acelerado y lamentablemente las personas se ven agotadas. La gravedad se vuelve cada vez mas pesada y las personas se han olvidado de su centro. 

Para mí ya no se trata de volverse antisocial y recluirse en una cueva para encontrar paz y tranquilidad. Creo que ahora se trata más de encontrar el balance y el equilibrio entre el universo externo y el interno. Se trata de aceptar el contexto para sacarle provecho a las herramientas que tenemos y así compartir el amor y nuestra luz.  Creo que la tierra necesita que elevemos nuestra conciencia y si podemos aportar con un granito de arena, entonces como yoguis del siglo XXI estaremos haciendo una inmensa contribución. Basta de sufrimientos y miserias. Es momento de aceptarnos, perdonarnos y amarnos más. Apuntemos nuestra flecha hacia una sociedad globalizada más unida.

"Nadie es una isla, todos estamos conectados"

pd: Si quieres salir y bailar y bailar, hazlo hasta que te duelan los pies! Pero no te olvides de compartir tu presencia, tu sonrisa y tu amor ...


 

Lately I've been wondering what it means to be a yogi in these fast-paced times. Sometimes reading the sacred readings can be daunting but I always try to remember that the contexts have changed and that one must adapt the teachings to the present moment because its logical that a yogi of 2000 years ago can't be the same as one of today. Sometimes I laugh when I think that maybe Buddha or Jesus found enlightenment because they had neither Facebook nor Instagram ... But we are not separated from them and I think we share the same goal and that is knowing and sharing love, because we understand that experience in Earth brings much suffering and the effort we have to do is to ACCEPT it and transform it into something else. Call it love, call it compassion, call it enlightenment.

 

I think that as a yogi the first thing is to accept that we are not perfect and that instead we are as organic and ambiguous as everything that revolves and moves. I find that very beautiful and human. We have to accept that we don't have the answers because in the end it is better to know that you know nothing before believing that you know.

 

We must, as human beings, teach how to wander through the depths, the fears and the darker valleys under the mountains. We must teach to face our human miseries like envy, ignorance and hatred. But we also have to teach how to walk on the highest peaks, to see the skies without clouds. Always walking, always pointing towards the observer without any identification. It is very valuable to teach how to contemplate the present moment, to live it from an experience of human form and also to recognize that we are much more than mere matter. 

Todays context has changed much of what was the time of Buddha or Jesus. Today we have information coming to us every moment. Everything is accelerated and unfortunately people look exhausted. Gravity becomes increasingly heavy and people have forgotten about their center. 

For me, it's no longer about becoming antisocial and hiding in a cave to find peace and tranquility. I think it is now about finding balance between the outer and inner universe. It is about accepting the context in order to use the tools we have and thus share the love and our light. Its not any more about craving for attention and likes. Its about sharing and spreading! 

The earth needs us to raise consciousness, and if we can contribute with a grain of sand, then as yogis of the twenty-first century we will be making an immense contribution. Suffering is enough. It is time to accept, forgive and love us more. Let us point our way to a more united global society.

"Nobody is an island, we are all connected"

Ps: If you want to dance, do it till your feet hurt! But don't forget to share your presence, your bliss and your love ...

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